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martes, 14 de febrero de 2017

Álvaro Santamaría “Santa” jugador del Alcobendas Levitt “La experiencia me ha servido para madurar y aprender que los errores se pagan caro”

Los errores se pagan caros, pero también sirven para madurar y aprender lecciones que nunca se te olvidarán en el futuro.

Nuestro protagonista de hoy no ha parado de arrepentirse de lo que ocurrió el 28 de febrero del año pasado al término del partido que enfrentó a su equipo, el Unión Adarve, y el Atlético de Madrid B en la vigesimosexta jornada del Grupo VII de Tercera División.

Ese día, después de un partido bronco, Álvaro Santamaría “Santa”, agredió a Carlos Morales, uno de los guardametas del conjunto rojiblanco y fue castigado con dos años de inhabilitación por el Juez de Competición de la FFM, aunque, finalmente, la sanción se ha rebajado a un año.

Trascurrido este tiempo, “Santa” ha vuelto a los terrenos de juego, gracias a la oportunidad que le ha dado el Alcobendas Levitt y vuelve a sentirse de nuevo futbolista.

Interesantes reflexiones de un deportista que reconoce que se equivocó y que jamás debió de reaccionar como lo hizo. 




¿Quién es Álvaro Santamaría y cuál es tu trayectoria en el mundo del fútbol modesto madrileño?

Pues mira empecé en Alcobendas desde Cadete B y estuve hasta segundo año de senior. Luego me fui dos años al Sanse B, después al Madrilejos con Víctor Cea media temporada y de ahí al Adarve hasta que tuve el problema el año pasado. Y ahora, una vez cumplida la sanción, pues de vuelta al Alcobendas.

¿Cómo llevas tu vuelta a los terrenos de juego? ¿Estás ya en plena forma?

Me encuentro muy cómodo. El otro día jugué ya mi primer partido de inicio  y lo que me falta es más ritmo de partidos, más minutos y coger el fondo físico. 

¿Qué sentiste al volver a un terreno de juego después de un año sin jugar?

Fue una sensación muy bonita el poder volver a jugar y más tras lo que había pasado. Las sensaciones fueron buenísimas, muy contento y disfruté como un niño pequeño.




Y sobre todo, ¿Qué se te pasó por la cabeza cuando los dirigentes del Alcobendas Levitt te llaman para darte esta nueva oportunidad?

Fue una llamada con doble regalo. Me llamaron para decirme que me habían reducido la sanción y como consecuencia de eso había un equipo interesado en mí: el Alcobendas Levitt. Me quedé en shock, tardé en asimilarlo hasta el día siguiente. 


¿Llegaste a pensar en algún momento que podrías dejar de jugar al fútbol?

Sí, de hecho ya me había hecho la idea. Empiezas a tener una edad, te independizas y hay que trabajar y la sanción era de dos años. Y con 27 años era difícil ponerse a pensar a en volver a jugar. Así que me había buscado un trabajo por las tardes. No lo tenía asimilado, pero sí lo tenía en la cabeza el que no podía seguir jugando al fútbol.


¿De quién te acordaste en esos momentos tan íntimos y especiales?

En ese momento estás tan concentrado y pensando en el partido que tampoco te acuerdas de mucha gente, pero sí que es cierto que, cuando termina el partido, te acuerdas de toda la gente que ha estado cerca de mí cuando lo he pasado tan  mal.


¿Cuál fue el momento más duro de estos meses sin poder jugar al fútbol?

Todos… Desde el momento que pasa lo que pasó y que nunca tenía que haber pasado. Desde ese instante me empecé a arrepentir hasta el día de hoy. Cuando te quitan algo que es tu vida, estás viviendo algo que  no es lo que quieres y más cuando es por algo que nunca tendría que haber pasado. 


¿Cuántas veces has dado vueltas a lo que pasó y cuántas veces te has arrepentido de tu acción?

Todos los días. Al final estás pagando por algo que no va con mi forma de ser. Todos los días lo piensas y te preguntas por qué. Estas viviendo algo que no va contigo, ni con tu forma de ser y no te lo imaginas. 




¿Has hablado con el otro jugador para pedirle perdón?

Sí el día que tuvimos el juicio me disculpé ante él y estuvimos hablando un rato.

¿Qué has aprendido de esta experiencia?

Más que  aprender me ha hecho madurar un montón. Aprender a valorar lo que tienes y saber lo que te va a llevar por mal camino y te va a traer malas consecuencias. Si me tuviera que quedar con algo sería que lo malo se paga caro.

¿Qué consejo darías a cualquier jugador, sobre todo, a los más jóvenes para evitar actuar en caliente y hacer cosas que tiene consecuencias que luego te puedes arrepentir?

Sabemos que en el fútbol vives momentos muy intensos y que estás a muy altas pulsaciones, pero cualquier futbolista se tiene que parar a pensar, contar hasta 10 y no hacer nada de lo que te puedas arrepentir. Esto es un deporte y tienes que tener los valores del deporte, respetando al contrario y nunca desprestigiarlo.

¿Has notado algo raro entre los rivales después de lo que paso en tu vuelta a los terrenos de juego?

La verdad que me ha sorprendido. Han sido muchos los compañeros que me han dado la enhorabuena por volver a jugar. He sentido el cariño de muchas personas. Muchos de ellos me han dicho que la sanción ha sido exagerada pero yo en eso ya no me meto.




Cambiando radicalmente de tema, fuiste elegido para formar parte de Academia Football Cracks, el reality show dedicado a buscar chicos mayores de 16 años para convertirlos en los próximos ídolos del fútbol. ¿Cómo fue la experiencia y para qué te sirvió?

Con el paso del tiempo lo vas valorando cada vez más. Imagina te lo que es estar con Zidane, Francescoli, Lobo Carrasco… Mucha gente del fútbol profesional. Estos dos tres meses que estuvimos ahí, con ese ambiente de fútbol, estás todo el rato en modo esponja intentado aprender lo máximo posible. Me quedo con las experiencias que viví, lo que compartí con los compañeros, lo que aprendí en los entrenamientos.


¿Con qué consejo o imagen te quedas de tu contacto con gente como Zidane?

Zidane nos decía que nunca perdiéramos la ilusión.

¿Qué retos te marcas a corto plazo dentro del mundo del fútbol modesto?

Ponerme cuanto antes al cien por cien y ayudar al Alcobendas Levitt a mantener la categoría.



martes, 7 de febrero de 2017

José Manuel Blázquez, “Blaqui”, profesor de entrenadores de la Real Federación de Fútbol de Madrid “Los entrenadores de Madrid tienen un gran nivel y han mejorado mucho en conocimientos, formación y metodología de trabajo”

Seguimos dando voz a todos aquellos que, con su trabajo y dedicación, desempeñan labores dentro del fútbol modesto madrileño.

Hoy hablamos con José Manuel Blázquez, “Blaqui” actual entrenador de la AD Parla. Pero lo hacemos para ahondar y conocer mejor  la figura del profesor de entrenadores de la Real Federación de Fútbol de Madrid.

“Blaqui”, junto al resto de profesores, tienen una gran responsabilidad pues, son ellos los encargados de formar a muchos de los futuros técnicos, algunos de ellos, del fútbol modesto madrileño.






¿Quién es José Manuel Blázquez y cuál es tu trayectoria en el fútbol modesto madrileño?

Pues mira inicié mis primeros pasos en esto del fútbol en el Carabanchel y después en la etapa senior me empecé a mover por Leganés, San Fernando, Ciempozuelos, Valdemoro, Alcorcón… También me tocó salir de nuestra Comunidad y jugar en Castilla la Mancha, en La Solana y El Socuéllamos en tercera división.

Y ahora en los banquillos, ¿Qué te anima a embarcarte en un proyecto tan complicado como es dirigir al Parla?

La ilusión y las ganas por entrenar y seguir practicando este deporte, que es maravilloso. Pero, principalmente, es que la primera vez que hablé con Eugenio, me transmitió mucha confianza,  me dijeron que la situación era difícil, pero que, habiendo puntos por medio, había que intentarlo. Y esto me sirvió de estímulo para creer que perfectamente podía trabajar con ellos.

Queremos centrarnos en tu otra faceta, la de profesor de entrenadores de la Real Federación de Fútbol de Madrid, ¿Cómo llegas a impartir este tipo de cursos?

Ya llevo 11 años trabajando en la Federación: soy profesor de la escuela de entrenadores e  imparto la asignatura de Técnica y me vinculé a ello porque me gusta el mundo de la enseñanza. De hecho realizo otro tipo de actividad, que también me dedico a la formación. Para mí no había nada más bonito cuando me vinculé al mundo de la enseñanza y del entrenador que enseñar mis conocimientos de deportista dentro del campo y como entrenador que ya era.




¿Qué se requiere para ser profesor de entrenadores de la Real Federación de Fútbol de Madrid?

Tener la titulación de Técnico Deportivo Superior, además eso viene precedido de un nivel de entrenador que era el título nacional que se llamaba antiguamente. Y luego que el Consejo Superior de Deportes te homologue esta titulación, que yo tuve suerte por pertenecer a una hornada de entrenadores que cuando salimos del curso nacional teníamos esa posibilidad… y esto me permitió llegar allí.

¿Cuáles son tus funcione exactas, ¿Cómo es tu día a día?

Tenemos que preparar los contenidos de los distintos cursos que estamos impartiendo y después esperar a que los cursos que se van lanzando  se vayan completando con futuros entrenadores en los tres niveles. Ahora se han cambiado la terminología de los cursos, lo que antes era un nivel 1,2 y 3 ahora es básico, avanzado y profesional.

¿Cuáles son los bloques en que consta estos cursos?

Hay un bloque específico y un bloque común.

¿Cuánto duran estos cursos?

Hay distintas modalidades de cursos, hay cursos intensivos, semi-intensivos y anuales. Principalmente los cursos que ahora se están desarrollando son semi-intensivos, un nivel básico que, por ejemplo, lo empezamos en noviembre, y los alumnos lo terminan en abril.



¿Qué nivel es necesario para ser entrenador en el fútbol modesto?

Se necesitaría el nivel 3 de entrenador o el Técnico Deportivo Superior.

¿Y para entrenar en primera?

Igual, es la misma titulación. 

¿De cuántos alumnos son los grupos de los cursos?

Los cursos intensivos, los que se hacen en verano que son poco más de un mes, hay bastante afluencia de alumnos. Se ve que es más fácil organizarse en un mes y una semana que no estar 4 meses. La media estará en 30 o 35 alumnos.

¿Te has llegado a enfrentar a algún alumno en los banquillos?

Si te soy sincero han sido pocos, pero la experiencia ha sido positiva. Los alumnos que he tenido, si me he encontrado a alguno ellos, ya saben de actitudes, comportamiento y conocimientos y al final te miran con respeto y  la vez intentan mejorarse al enfrentarse a su profesor.



¿Cómo ves actualmente el nivel de entrenadores del fútbol modesto madrileño?

Hay mucho nivel en los entrenadores de nuestra Comunidad. Son entrenadores que han ido mejorando en cuanto a conocimientos, han ido mejorando en cuanto a formación, metodología de trabajo. Creo que llevamos viendo años que la competición aquí en la tercera madrileña es una competición muy atractiva y a la vez tiene un gran nivel.

La figura de entrenador es la figura más complicada que puedas encontrarte dentro del mundo del fútbol. Tienes que  obtener rendimiento del equipo que diriges, gestionar emociones, gestionar actitudes…Y encima tienes a las directivas, a los Consejos de Administración o el Director Deportivo, que, a la vez, te están exigiendo a ti. Por lo tanto no es fácil. 

¿Qué os diferencia de las escuelas de formación de entrenadores privadas?

De entrada hay un respeto entre las escuelas privadas y las escuelas federativas. Respecto al nivel que puedan tener las privadas, habrá de todo, pero personalmente no puedo opinar. Puedo hablar de lo que conozco y aquí la dedicación  de los profesores que están en las Escuela de Fútbol de Madrid y de la Federación, que están gestionadas por Julián Gil Laborda, es máxima. Los profesores  somos todos buenos profesionales y la entrega es máxima.




Eres ex jugador del Lega y Alcorcón en segunda B, ¿Qué opinas de que los ex jugadores con nombre lo tengan más fácil para entrenar?

Es una realidad. Siempre que aparece un ex profesional a nivel de primera división la forma de valorarle es diferente a como se hace con otro con la misma titulación, aunque no haya jugado a ese nivel. Pero así es el fútbol. Al final los que deciden los son Consejos de Administración y las directivas.

¿De qué te ha servido a ti esta experiencia?

Yo he sido semi profesional porque en mi época el fútbol de segunda B no se contemplaba, salvo equipos puntales, la profesionalidad o la dedicación exclusiva. Así que podías compaginarlo con otras actividades. Pero, el haber competido en estas categorías, te permite adquirir sensaciones y experiencias que luego son muy útiles para aplicarlas en tu día a día en los entrenamientos, en los partidos y en tu trabajo en los clubes. 

Además, también has entrenado en las categorías inferiores del Lega y del Getafe, ¿Qué te aportó esta experiencia?

Cuando decidí meterme en el mundo del entrenador, que fue al poco de dejar de jugar al fútbol, me dieron la oportunidad de entrenar a un cadete en Getafe. 

Al final entendí que me tenía que ver en un banquillo, experimentar las sensaciones que me podía aportar y ver cómo iba evolucionando. Es cierto que yo he trabajado la base y entendí que tenía que aprender de este tipo de fútbol, hasta que yo me viera en una situación de control de los entrenamientos y de la competición.




¿Cuántos partidos ves durante la semana? ¿Cómo se puede reciclar y seguir formándose uno tras obtener el título?

Para mí un fin de semana de competición empieza el sábado por la mañana, que me veo dos partidos de categorías inferiores. Por la tarde, algún juvenil División de Honor, depende si me encajan los horarios. Los domingos tenemos partidos por la mañana y por la tarde, dependiendo si hay segunda b o tercera pues suelo ver estos partidos. Pero también veo al Alcorcón, Rayo, Getafe, y el mismo Leganés en primera.

¿Qué retos te marcas en el mundo de banquillos?

Retos: el día a día, ser feliz donde soy y con quien estoy. El hecho de que me marque otra aspiraciones en  mundo tan complejo no depende de mí, no depende que tú quieras estar o no, también depende de que las directivas quieran que tú estés o no.

martes, 24 de enero de 2017

Javi Vicente, ex jugador y actual Secretario Técnico de la UD San Sebastián de los Reyes “Los que juegan en el fútbol modesto aman este deporte y son los que tienen verdadera vocación”


Se puede decir que es uno de los clásicos del fútbol modesto madrileño de los últimos años. Rayo, Alcalá, Móstoles, Leganés, Alcorcón, Sanse son los equipos de nuestra Comunidad en los que nuestro  protagonista de hoy ha dejado durante estas casi 14 temporadas.

Javi Vicente deja los terrenos de juego por una lesión en el bíceps que le ha impedido competir a lo largo de la temporada. Pero sigue ligado al mundo del fútbol, su gran pasión. La UD San Sebastián de los Reyes le ha ofrecido ser su secretario técnico, algo que ilusiona a nuestro invitado.

Un lujo poder contar con un jugador que ha disputado más de 300 partidos en segunda B con el que charlamos de sus nuevas responsabilidades y de los recuerdos y experiencias vividas en todos estos años.

Web de UD San Sebastíán de los Reyes



Para el que no te conozca, ¿Quién es Javi Vicente?

Pues alguien que se ha dedicado al fútbol durante toda su vida y que, por suerte, ha vivido grandes momentos dentro de mi carrera deportiva, muchos de los cuales han sido aquí en Madrid. En líneas generales estoy muy contento y satisfecho con la trayectoria que he llevado.


¿Más o menos tienes controlado cuántos partidos y cuántos goles has podido jugar desde que debutaste?

Pues en Segunda B unos 300 partidos y 31 goles y en tercera también he jugado un montón de partidos.


¿Tienes como la mayoría de los futbolistas una memoria prodigiosa para recordar goles, partidos disputados, compañeros con los que has compartido vestuarios?

Sí, normalmente me suelo acordar de muchas cosas y de la mayoría de las vivencias y experiencias que he tenido durante todos estos años en el mundo del fútbol. 





¿Qué se te pasa por la cabeza en el momento que ya decides que tienes que dejar el fútbol en activo forzado por las lesiones?


Es una decisión un poco difícil porque, al final, después de llevar tantos años, te da mucha pena dejarlo. Pero bueno, si te digo la verdad, no me ha dado mucho tiempo a asimilarlo porque el club me ha ofrecido ser el secretario técnico. Así que aún no me ha dado tiempo a pensar que ya no voy a jugar más. Lo estoy llevando poco a poco, aunque tengo mucha ilusión por el nuevo cargo que tengo en el club.


¿Cómo estás llevando eso de dejar de competir, de compartir experiencias en un vestuario, los entrenamientos?


Ten en cuenta que llevaba sin competir por la lesión de pubis, que sigo teniendo, casi toda la temporada. He estado toda la temporada renqueante y me dijeron que habría que operarme. Así que decidí dejarlo porque mientras que me operaba y me recuperaba, pasaría toda la temporada y no iba a poder jugar ningún partido. Es lo que te decía no me ha dado tiempo a asimilar la situación pero, estoy seguro que con el paso del tiempo echaré el fútbol mucho de menos y me pegará ese lógico bajón. 


A partir de ahora pasas a ser el Secretario técnico del Sanse, ¿Cómo va a ser a partir de ahora tu día a día?


Tampoco va a cambiar mucho porque, aparte de ser Secretario técnico, tengo además otro trabajo. Por las mañanas iré al club a desarrollar las funciones que me tocan  ahora, es decir, hablar con el entrenador y con todas las personas del club y analizar cuáles son las necesidades. Y nada, después, seguiré yendo al trabajo que iba cuando era jugador. Entonces tampoco va a cambiar mucha la vida porque voy a seguir viendo a mis compañeros.





¿Qué te ha dicho tu familia al comentarles que seguirás ligado al mundo del fútbol?


Creo que no saben lo que supone estar las 24 horas del día pegados al teléfono. Todavía no son conscientes. Dicen, ahora vamos a disponer de más tiempo y los fines de semanas libres… Ellos, lógicamente, están muy contentos de que siga vinculado a lo que me gusta porque también ellos han disfrutado mucho. Casi nunca se han perdido un partido, han disfrutado de todo esto y se alegran un montón. A mí me ilusiona muchísimo y ojalá que al Sanse le veamos en categorías superiores.


¿Qué crees que debe tener un buen secretario técnico?


Al final lo más importante es tener contactos. Si los tienes, y dominan la segunda B y tercera, te puedes informar a través de muchos canales.  Y en ello estoy. Ahora mismo soy primerizo en estas labores y me toca aprender porque está claro que todo no se puede saber. Pero ya te digo que tengo muchos amigos y conozco  a mucha gente relacionada con el mundo del fútbol, que seguro que me van a ayudar. 


Con las estrecheces económicas existentes en el futbol modesto, aquí hay poco margen de error, hay que fichar bueno, bonito y barato…


Eso es lo que se intenta, pero es muy complicado, eso de que sea barato es más difícil. Pero intentaremos ajustar el presupuesto que tengamos y traer los mejores futbolistas posibles y esperemos que el año que viene sigamos en segunda B y podamos hacer un proyecto bonito, mejorando lo que se está haciendo este año. Pero, con tranquilidad. No nos vamos a proponer de momento grandes cosas, pero en esta línea iremos.





¿De qué crees que te puede servir tu experiencia como futbolista?


Creo que me va a servir de mucho porque conozco a mucha gente y te rodeas de mucha gente del mundo del fútbol y a la hora de desarrollar estas funciones creo que es lo más importante. Y esta experiencia de tantos años es fundamental para hacer este nuevo trabajo.


¿Qué nota te darías, cómo definirías tu paso por el fútbol modesto durante todos estos años?


No me puedo quejar. En la mayoría de los equipos en los que he estado he jugado bastante y en cuanto a un número concreto, no me gusta ponerme pero podría ser un siete o un ocho. Si hubiera sido mejor habría sido en categorías superiores, pero no me puedo quejar porque he estado en equipos que incluso ahora están en segunda división y también en equipos punteros de la segunda B. Me considero que he sido un privilegiado en la segunda B.  





¿Con qué te quedas de todos estos años y equipos en los que has jugado? ¿Cuál ha sido tu mejor momento y el peor de todos estos años?


Te podría decir un montón de momentos buenos, he llegado a jugar un play off de ascenso a segunda con el Leganés. Fue un año difícil, porque estuvimos 5 meses sin cobrar, pero se logró jugar ese play off de ascenso. Llegó Felipe Moreno y se solucionó todo. En  el Sanse he vivido dos ascensos a segunda división B, con el Mérida también ascendí.  Así que he vivido muchas experiencias bonitas que siempre se quedan en el recuerdo. En cuanto a situaciones malas, también, he vivido descensos con el Móstoles o promociones de descenso con el Alcalá. Pero al final son situaciones de las que se aprende y de las que siempre hay que buscar el lado positivo. Al final han sido más los buenos momentos que los malos.


¿Cuál ha sido el consejo del que más te acuerdas en tu carrera profesional?


El consejo que siempre te dan y es verdad es que seas honrado, humilde y que realices tu trabajo de la mejor manera posible. Con trabajo y humildad se llega a todos los lados y éstas han sido mis señas de identidad.


¿Quiénes han sido las personas, compañeros, rivales, presidentes, entrenadores que más te han marcado?


Buff. Al final donde tienes más amigos es donde más tiempo has estado. Aquí, más que amigos, son hermanos. Por ejemplo, Héctor, Vázquez, Saúl, Marín… que son como de mi familia. Aquí me siento como en casa. Y en cuanto a entrenadores de todos se aprenden algo y de todos ellos coges algún detalle. Son tantos años en esto que es difícil decir una cosa puntual.




¿Qué ha supuesto en tu vida personal, que te ha aportado el fútbol modesto?


Me ha aportado todo. Gracias al fútbol he conseguido mi puesto de trabajo, ahora he logrado otro puesto de trabajo, aparte del, digamos, el trabajo normal. Es una forma de vida, que gracias a Dios, me ha aportado otras cosas como conocer gente, vivir experiencias…


¿Qué les dices a aquellos que duden que un futbolista pueda llegar a   sentirse plenamente realizado jugando en estas categorías?


En estas categorías juega la gente con oficio, porque les gusta, porque tienen que compaginar el trabajo con el fútbol y no es fácil. Toda esta gente ama el fútbol. Todos aquellos que estén jugando en tercera o en segunda B  es porque tienen esa vocación innata dentro y disfrutan con lo que hacen. Aunque tengan que echarle mil horas trabajando, ir después a entrenar… No hay nadie jugando en el fútbol modesto solo por dinero, aquí se juega por vocación.


¿En qué ha cambiado el fútbol modesto desde que empezaste ahora que lo has dejado?


Cuando estaba en el Rayo División de Honor Juveniles, cuando subíamos al equipo de tercera, teníamos un respeto increíble a la gente más veterana. Hoy en día los chavales no se cortan tanto y son más atrevidos. Los vestuarios son más alegres, pero se tiene menos respeto a los veteranos. Pero, al final, te adaptas a los nuevos tiempos.



¿Tienen futuro estas categorías o habría que hacer algún cambio para asegurar su estabilidad?


Sí que es verdad en los últimos años se ha estabilizado un poco  más la situación. Hace 3 años el fútbol estaba fatal. Sí que parece que está mejorando. En segunda B pueden salir excelentes futbolistas para categorías superiores, pero los equipos de segunda tienen que atreverse a firmarlos. Incluso de tercera se puede dar el salto a segunda, aunque es difícil. Pero sí que creo que hay nivel. Y, sobre todo, en el fútbol modesto madrileño creo que hay un magnifico nivel.


¿Hasta cuándo tienes pensado estar ligado en el fútbol? ¿Te llama la atención el mundo de los banquillos?


Hasta que me dejen. Ojalá sea por muchos años porque eso significará que estamos haciendo bien el trabajo y que el Sanse está, por lo menos, en segunda B. Y respecto a los banquillos tengo el nivel 2 de entrenador  y necesitaría sacarme el nivel 3, pero no es algo primordial en estos momentos. Con el tiempo a lo mejor, nunca se sabe, pero ahora lo primero es lo de ser secretario técnico del Sanse.